Castigando a la Esclava Desobediente en Pose de Ataduras Incómoda
La esclava desobediente es atada por su amo en una posición extremadamente incómoda, peor que la postura de caballo. Sometida durante mucho tiempo, suda abundantemente y sus piernas tiemblan sin control. El amo no tiene piedad, la castiga duramente y la deja llorando al liberarla.